martes, 3 de julio de 2007

Procedimientos contra la Falsificaciòn Marcaria


Dias pasados fuimos testigos de un gran operativo que se realizò en un predio en el barrio de Constituciòn, ubicado en la esquina de Salta y Brasil, conocido como la Saladita, con mas de doscientos puestos de venta en su interior ... Conforme surge del comunicado de prensa brindado por la AFIP y la Aduana, la finalidad de la diligencia fue la de "detectar evasión impositiva, el contrabando de mercaderías, la falsificación de marcas en prendas de vestir, ropa y calzados deportivos y el trabajo informal". Para ello, destacaron 70 inspectores de la Dirección General de Aduanas, 30 de la DGI, 10 funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y alrededor de 200 gendarmes. El procedimiento, fue ordenado por el juez en lo penal económico nro. 7 Dr. Guillermo Tiscornia.
De mas està decir que se secuestrò gran cantidad de mercaderìa falsificada, destacàndose entre dichos productos ropa, zapatillas, CDs y DVDs truchos.
Una vez mas vemos como de la mano de la AFIP y de la Aduana,-dos grandes actores que no me canso de rescatar en este sentido-, se avanza en la lucha contra el flagelo de la falsificaciòn marcaria.
Sin embargo, con el mismo ènfasis que pongo de relieve al momento de resaltar la actuaciòn de estos organismos, no puedo dejar de llamar la atenciòn sobre la falta de respuesta que advierto de parte de los titulares marcarios damnificados.
Deberìan ser las marcas quienes impulsen y se pongan a la cabeza de estos procedimientos, dando el ejemplo de que seràn ellas las primeras en defender su derecho de propiedad y bienes afectados. Pero desgraciadamente, todavìa esto no sucede.

En este norte, podrìan comenzar por apoyar e impulsar el proyecto de ley modificatorio de la actual ley de marcas que se encuentra trabajando casi en soledad el diputado Cristian Ritondo. Digo esto por cuanto, mas allà de lo que puedan coadyuvar desde lo operativo tanto AFIP como Aduana, lo cierto es que se requiere con urgencia de una legislaciòn que posibilite desalentar de manera eficaz, -como se comprometiò nuestro paìs en el art. 61 del Acuerdo ADPIC-, a que se continùe desarrollando un delito que dia a dia cobra mas y mas volumen y mayor envergadura.
Esperemos que este accionar de los Organismos del Estado contagie al sector privado y le de fuerzas para involucrarse en la pelea.

2 comentarios:

Escritorio Jurìdico Andrea & De Leòn dijo...

Saludos a todos los Amigos del Blog y en especial al Dr: Roberto Porcel, èste Accionar de las autoridades nos parece estupendo porque marca el Rumbo a seguir, sugiere al Vendedor de Mercaderia Falsificada que su Inversiòn en èsta Especie de Comercio Ilegal puede perderse en su totalidad por el origen Non Santo de su Objeto de comercio. Ahora bièn considero cierto que el TITULAR DE LAS MARCAS debe Accionar tambièn solicitando Medidas Punitivas y de Indemnizaciòn a los Daños & Perjuicios que se causen, todo lo cuàl redundarà en un Beneficio Colectivo porque se desalentarà la Producciòn de este Tipo de Mercaderias,creo firmemente que la Soluciòn Definitiva està en la Consagraciòn de la Especie Delitiva de Falsificaciòn Marcaria y es ahì donde el Proyecto Ritondo gana mayor Importancia dadas las Implicaciones importantes que generara en lo que a producciòn y venta de mercaderia falsificada se refiere.

Cordiales, Saludos !!!

Dr: Gilberto Antonio Andrea Gonzàlez
ABOGADO-U.C.A.B.

d dijo...

Roberto:
Coincido con vos en que, contrariamente a lo que ocurre en el resto del mundo, por lo menos del primer mundo, aquí está siendo el propio Estado, a través de AFIP y ADUANAS, quien está a la cabeza de la lucha contra la falsificación marcaria.
Recuerdo, en base a lo que vos comentás sobre los titulares de marcas, que hace algún tiempo un colega, por cierto no argentino, me manifestó que, increíblemente la Argentina era, casi con exclusividad, el único país de latinoamérica en el cual los titulares de las marcas no tenían ni estrategia, ni idea y finalmente ningún interés marcado, en perseguir a los falsificadores de sus productos.
Esto, que no tiene demasiado sentido, imagino va llevado un poco de la mano por malos asesoramientos, por la idea que se trasmite muchas veces que la persecución de los falsificadores penalmente "es inutil", y por otra serie de dogmas, la mayoría de mala fé, y otros por la ignorancia de quienes jamás pisan la calle salvo para pasear a su perro, que apuntan solo a la comodidad de algunos que hace mas de 100 años se encuentran comodamente sentados tras sus escritorios, y que no desean aconsejar a sus clientes que ,efectivamente, es hora de salir a perseguir a los falsificadores con causas penales de por medio.
De allí imagino que se produce este fenómeno en donde quienes son los dueños de las marcas en general no van a la vía penal, y el Estado, increíblemente, se ha puesto a la cabeza de la defensa de los derechos de los particulares, de oficio.
Lo que hay que tener en cuenta es que, por mas que el Estado esté realizando de manera impecable esta tarea, eso es solo la punta del iceberg. Son los dueños de las marcas quienes deben defender sus derechos, como en cualquier lugar del mundo. Porque además, son ellos los que pierden cientos de millones al año, en primerísimo lugar.
Pero bueno, será cuestión que los mismos vayan tomando conciencia y que, en el menor tiempo posible reaccionen y comiencen a establecer estrategias y a tomar decisiones, contratando especialistas en la persecución penal del fraude marcario.
Lo contrario es como consultar por un problema de cerebro a un homeópata. Seguramente el paciente termine muriendo...
Un abrazo a los amigos del blog.
Lisandro.