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lunes, 24 de agosto de 2015

El turno de San Telmo

Hace poco fue el barrio de Once. Esta vez le tocó el turno a San Telmo. Primero, fue la Asociación de Anticuarios y Amigos de San Telmo. Ahora, fue la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba) quién reclamó que se declare el "estado de emergencia" en el espacio público de ese barrio porteño ante el incremento descontrolado del comercio clandestino. Un pedido similar ya había realizado Fecoba para toda la Ciudad por el mismo motivo, toda vez que es el distrito mas afectado con 12.268 puestos ilegales; y un movimiento denunciado de mas de 43.600 millones de pesos por año en el país. Puntualmente en San Telmo, la mayor concentración de puestos de venta ilegal se concentra en "Pasaje Giuffra", "Humberto Primo al 300", "Plaza Dorrego" y la "Feria de Humberto Primo 450". Las quejas que se repiten, son siempre por el mismo motivo; fraude marcario, trabajo esclavo, competencia desleal, evasión impositiva, y contrabando. Pese a los reiterados reclamos, nada sucede del lado de la autoridad. Por el contrario, el comercio ilegal y la ocupación ilegítima del espacio público crece y crece sin cesar, ante la mirada desinteresada de las autoridades porteñas y nacionales. Nada nuevo... 
RJ

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sábado, 1 de agosto de 2015

Manteros y el cuento de nunca acabar

Cuesta creer que un dirigente que no ha podido controlar el espacio público de la Ciudad de Buenos Aires, pueda controlar delitos mayores, como por ejemplo el narcotráfico. Tal lo que sucede con Mauricio Macri, candidato a Presidente de la Nación. En toda su gestión como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, le resultó imposible evitar que las calles y avenidas de la Ciudad, fueran tomadas por el comercio ilegal. De nada sirvió el pedido y las quejas constantes de los comerciantes formales, claramente perjudicados por el accionar de estas bandas que se dedican a ocupar los espacios públicos y a desarrollar un comercio ilegal y peligroso, en todo sentido. Hoy, el barrio que aparece como mas perjudicado, es nuevamente el Once. Según un informe de la Federación de Industria y Comercio de Buenos Aires, FECOBA, la cantidad de manteros creció en el Once un 4,43% en el último mes; y se triplicó respecto de 2014. En la actualidad se registran 1439 manteros contra 348 que había el año pasado. Según FECOBA, en Once se concentra el 25% del total de vendedores ilegales de la Ciudad. Mas allá de las pérdidas que esto significa para el comercio legal, -los comerciantes de la zona denuncian una baja en sus ventas del 60%-, lo cierto es que las organizaciones criminales que están detrás de esta operatoria, son sumamente peligrosas e incurren en delitos mayores, como falsificación de marcas, trata de personas, narcotráfico, lavado de activos, evasión impositiva, etc. Pese a ello, y a que todo esto es conocido y sabido por las autoridades, el comercio ilegal y la ocupación del espacio público no es controlado por las autoridades de la Ciudad;justo es reconocer, que tampoco lo es por las autoridades nacionales... Ni unos ni otros parecieran haber advertido la peligrosidad de estas organizaciones que toman las calles para desarrollar su actividad ilegal. Otro tema de nunca acabar, y que fácil sería con decisión política, son los talleres clandestinos que abastecen a estas organizaciones. Talleres que son verdaderos antros de esclavitud, donde se tiene a la gente que allí trabaja en condiciones infrahumanas. Este año ya se han profucido en algunos de ellos sendos incendios, que costaron la vida de dos niños y de otros dos muy heridos por quemaduras. Durante el curso del mes de Junio de este año, siempre por información brindada por FECOBA, se detectaron 123 talleres de estas características. Esperemos que alguna vez, alguien decida darle a estos delitos la entidad que tienen, cumpliendo con las obligaciones asumidas en los Tratados Internacionales suscriptos pir el país y que no se respetan en la actualidad, y se combata en serio a estas organizaciones criminales que tanto daño causan. RJ

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miércoles, 16 de abril de 2014

En busca de las fuentes del Comercio Ilegal

Justo es reconocer que el fiscal general de la ciudad, Martín Ocampo, y la fiscal de Cámara, Verónica Guagnino, están dando batalla al comercio ilegal. El objetivo es terminar con las organizaciones ilegales que copan el espacio público, sobre todo en el barrio de Once, conforme explicaron a La Nación los funcionarios. Lo cierto es que acaban de llevar adelante ocho procedimientos simultáneos en distintos puntos de Once y Boedo donde secuestraron mercadería que era distribuida en el mercado de venta ilegal de la ciudad. Por la magnitud de lo incautado, el operativo de mayor importancia se desarrolló en la calle Sarmiento al 2800, donde bajo la fachada de un estacionamiento y subdividido en bauleras se acopiaba la mercadería. Entre los elementos secuestrados se encontraron indumentaria, juguetes, zapatos, calzado deportivo y artículos de regalería, que fueron inventariados y trasladados a los depósitos del área de Espacio Público, donde quedaron a disposición de la Justicia... Lo mas saludable del caso, a estar a las palabras del comisionado Rubén Fernández, a cargo del área de Contravenciones y Faltas, es que "Proseguirán con la investigación para dar con los jefes de estas organizaciones y ponerlos a disposición de la Justicia, tanto la contravencional como la justicia federal, por violación de la ley de marcas y propiedad intelectual". Alentador... 
RJ

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sábado, 5 de abril de 2014

Sin solución...

Según datos de CAME y de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), en enero había 116 "Saladitas" con 6072 puestos de ventas y otros 2513 manteros. En total, 8585 puestos de ventas ilegales en la ciudad compiten a diario con el comercio legal. En dos años y medio la ciudad casi cuadruplicó la cantidad de "Saladitas": de apenas 30 registradas en julio de 2011 se pasó a 116 en la actualidad...Lo cierto es que ha quedado demostrado que tanto a nivel Nación como a nivel de la Ciudad no hay voluntad política de combatir el comercio ilegal... Hoy en Once la batalla esta perdida. La Policía Metropolitana dice no tener suficientes efectivos para combatir este flagelo, y la Policía Federal dice no estar interesada en su persecusión. Asi da cuenta el diario La Nación, cuando recoge el testimonio del subsecretario de Uso del Espacio Público de la ciudad, Patricio Di Stefano, que informa que no hay suficientes agentes de la Policía Metropolitana para estar todos los días y a toda hora custodiando que los vendedores no se vuelvan a ubicar, y la Policía Federal, dijo el funcionario, no presta colaboración. "La solución en Once tiene que ser otra porque no hay suficientes agentes de la Metropolitana para estar custodiando cada esquina todos los días y a toda hora. Entonces, nos concentramos en trabajar con la Justicia para encontrar a los dueños de los depósitos y a los organizadores que proveen a los vendedores con la mercadería", explicó el funcionario. Por otra parte, la fiscal Verónica Guagnino, quien lleva adelante la investigación del comercio ilegal en la zona, explicó que la fiscalía decidió suspender temporalmente los operativos a raíz del nivel de "violencia" que se registró durante los últimos enfrentamientos entre la Metropolitana y los manteros, y porque ahora necesitan analizar la información que llevan recolectada en la causa...Dicho de otra forma, los manteros y organizaciones criminales han ganado la batalla. Ya sea por "violentos" o por falta de efectivos policiales, o mas sencillamente por desinterés, el comercio ilegal y la falsificación de marcas se desarrolla cada día mas y mas sin ninguna barrera que se lo impida. Como si todo esto fuera poco, la Reforma al Código pretende directamente despenalizar a los "vendedores". Cada vez peor. RJ

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lunes, 24 de febrero de 2014

Organizaciones criminales tras la venta ilegal y la falsificación de marcas

Un artículo muy meticuloso publicado por el diario La Nación el día de hoy, da cuenta de los vínculos entre organizaciones criminales, manteros, falsificación de marcas y venta ilegal. Así pues, relata por ejemplo la nota, como la justicia porteña investiga a los encargados de un local de venta de helados y no precisamente por los helados: la productora de helados es beneficiaria de programas sociales nacionales por fomentar el empleo. Y, paradójicamente, uno de sus empleados, el heladero, preside tres sociedades de responsabilidad limitada (SRL) y en los últimos años consiguió créditos bancarios en entidades de primera línea por dos millones de pesos!! La línea de investigación de la fiscalía porteña apunta a los depósitos y a los comercios que funcionan como centros de operaciones disfrazados, donde se almacena y desde donde se distribuye la mercadería ilegal... Explica el matutino, que para la Justicia habría indicios que la indumentaria, por ejemplo, provendría de locales de La Salada, la popular feria de Lomas de Zamora. Y que un grupo de ciudadanos chinos podrían estar involucrados en la compra ilegal de contenedores con mercadería importada que ingresarían en el puerto de la ciudad repletos de juguetes, peluches y artículos de plástico, que eludirían los controles aduaneros mediante estudiadas maniobras en algunos depósitos fiscales. No solo ello, sino que según consideran fuentes policiales a Once también llegaría mercadería de "piratas del asfalto". Como no podía ser de otra manera, La Salada dice presente en esta investigación; una de las conexiones que, para la Justicia, vincularía a locales de Once con La Salada tendría foco en un comercio de ropa llamado Urkupiña, en Jujuy 45, que fue clausurado el 21 de enero pasado por tener mercadería de dudosa procedencia y por violar la ley de marcas, según se explica en la nota. El local pertenecería a siete hermanos peruanos. Uno de ellos ya habría sido citado por la fiscalía y estaría a punto de admitir sus contravenciones, al aceptar un juicio abreviado. La otra vía de investigación sobre la ruta de la venta ilegal estaría centrada en la importación china, cuya mercadería se almacenaría en grandes depósitos de la Capital. La operatoria sería algo así: la mercadería vendría en contenedores con productos de China, denominados "bagallos", que llegarían al puerto porteño y se desembarcarían en depósitos fiscales. "Bagallo" es, para el lunfardo del comercio exterior, una suerte de contrabando de mercadería barata. La sospecha es que algunos de estos contenedores podrían contar con una Declaración Jurada Anticipada de Importaciones (DJAI) autorizada que, en realidad, sería falsificada. La duplicación de este documento ilegal cumpliría el paso de rigor que requiere la Aduana, pero serviría para evitar la inspección correspondiente al ser señalado como un contenedor "bagallo". Para la fiscalía, las organizaciones que operan en Once estarían conformadas por distintas células y nacionalidades. Habría clanes familiares y también estarían agrupados por vecinos. Particularidades que se repiten en unos y otros casos, son la compra de automóviles al contado y las prendas sobre estos vehículos por el doble de su valor. De esta manera, blanquean dinero "negro". Finalmente, destaca la noticia, que más allá de la venta ambulante, la evasión impositiva y la violación de la ley de marcas, en Once hay casos de falsificación de documentos y prestación de nombres. Como el de un ciudadano peruano, cuyas iniciales son RGF, que vende garrapiñadas en Once. Este hombre estaría bajo la lupa de la Justicia porque figura como propietario de dos sociedades anónimas, una de ellas, una constructora de edificios. Ambas quebraron el día después de que RGF las "compró". Y el hombre dejó una deuda de más de 1,9 millones de pesos, con lo cual se investiga si se trató de una estafa. Además, este vendedor de garrapiñadas de Once tiene su domicilio fiscal en Ushuaia. Hay una razón: también fue inscripto para realizar actividades petroleras. Como vemos, ni la venta ambulante, ni los manteros ni las ferias son eslabones aislados. Todos responden a organizaciones criminales dedicadas a incursionar en una amplia estela de delitos. Como vengo sosteniendo desde hace años, el fraude marcario no es un delito que se desarrolle solo, sino que habitualmente viene acompañado de otros delitos aún mayores, como contrabando, o piratas del asfalto, y su producido no solo se lava sino que es gran financiador de actos de terrorismo.
RJ

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